Un camión municipal de Moreno fue captado arrojando líquidos cloacales al arroyo Los Perros, detrás de la Escuela 58. El registro audiovisual de una vecina desató la indignación inmediata de la comunidad ante la contaminación directa del cauce por parte del Estado. Este hecho puntual se suma a una serie de denuncias persistentes por el daño ambiental en el distrito.
El suceso reavivó las críticas hacia la Secretaría de Ambiente, señalada por la contradicción entre sus millonarios recursos y la evidente falta de controles. A pesar de contar con edificio propio y una gran dotación de personal, la eficacia operativa del área es duramente cuestionada por los residentes. La paradoja del presupuesto frente a la negligencia marca el profundo malestar vecinal.










