El concejal electo de La Libertad Avanza en Morón, Pablo Miño, ha denunciado severamente la gestión del intendente Lucas Ghi, describiendo al municipio como “abandonado, viejo y cercado por la inseguridad”. Miño detalla un panorama de deterioro urbano con calles en mal estado y poca iluminación, sumado a un hospital municipal que opera de forma parcial debido a la escasez de insumos, sin atender a nuevos pacientes y priorizando solo a los internados.
La situación genera un profundo malestar entre los vecinos, quienes viven “aterrorizados” por la ola de inseguridad, incluyendo entraderas y robos de ruedas, lo que ha transformado a Morón en un “desierto” los domingos por la tarde, con la gente recluida en sus casas.
El edil atribuye gran parte de los problemas al despilfarro de recursos y al exceso de cargos políticos, afirmando que una gran parte del presupuesto se destina a “una gran unidad básica” en lugar de servicios esenciales como alumbrado, barrido y limpieza. Además, cuestiona la inacción frente a problemas históricos como el caótico tránsito y la falta de soluciones para la división que impone el tren Sarmiento.
La situación se agrava por la supuesta interna entre Ghi y Martín Sabbatella, que, según se advierte, ha desordenado la gestión y limitado la capacidad de respuesta del gobierno local ante los crecientes reclamos ciudadanos.










